He descubierto que el camino puedes si quieres marcarlo tú misma, con las bifurcaciones, espirales, giros y cambios de sentido que te de la gana.
Que eso no impedirá que el camino se rebele y te muestre una pared alta e infranqueable, o un giro siniestro, o un mal golpe contra un adoquín levantado.
Hoy es un día triste, uno de esos días melancólicos en los que descubres -aunque en realidad ya lo sabías, pero una noticia fatal te lo recuerda- que el camino a veces termina de forma cruel para alguien que no se lo merecía...
Y es un día alegre, porque puedo contarlo sin miedo a quien lo lea.
(del camino auto-trazado, sus bifurcaciones y giros, la irresistible necesidad de seguir caminando que me sube por la piel y me baja hasta los pies, de eso es de lo que hablaré por aquí...)
lunes, 9 de mayo de 2011
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3 comentarios:
Oh..me toca estrenar el blog.
Esto es un honor!!!
Tú escribe, que ya sabes que yo estoy aqui contigo, como siempre...
Un abrazo
Habla d todo lo q t cruce por la mente, ya lo has dicho "sin miedo a quien lo lea".
No chiqui a mi no me has solicitado amistad en el facebook!
Uhmmm a ver como lo hacemos para encontrarnos... espera q voy a pensar...
PD: Me alegra so much tu vuelta...
Si tú has vuelto, tendré que creer que vuelvo yo también. ¡Qué alegría! Seguiré las losetas amarllas. Un besazo
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